En casa con... Betina (Frida Florentina )

7.2.18

¡Hola a todos! ¡Y hola Febrero! Estoy muy agradecida de poder empezar este nuevo mes con una invitada muy especial. Tengo el placer de invitar a tomar el té a Betina, quien seguramente no necesita presentación. Ella es Fridaflorentina, como la mayoría la conoce en las redes sociales y es una de las "instaamigas" a quien tuve el privilegio de conocer el año pasado. (¡Gracias, instagram!)
Si la sigues sin conocerla personalmente, te puedo asegurar que todo lo que te transmite su cuenta de Instagram, es un fiel reflejo de cómo es ella. Así es Betina: Dulce, sensible, delicada, con buen gusto, alma bohemia, amante de las plantas, generosa, sensible y con un gran corazón! Pero en vez de seguir hablando yo, voy a dejar que ella se presente y nos cuente más, no sólo de su vida sino de su flamante emprendimiento y tienda online: Fridaflorentina! Así que, sin más preámbulos, aquí va:

Descanso (post personal)

5.2.18

La versión de mí misma de hace unos años nunca habría publicado fotos así en su perfil. No es que no hiciera cosas como estas de vez en cuando (cuando me sentía lo suficientemente autorizada o cuando trabajaba tanto que creía que me lo había ganado)... Simplemente no lo compartía, incluso trataba de ocultarlo pues por alguna razón había llegado a creer que si descansaba no era lo suficientemente cristiana, lo suficientemente espiritual, o lo suficientemente fuerte... Sentía que estaba dando un mal ejemplo a los demás o incluso, quizás, que estaba desilusionando a algunos (hasta a Dios) con mi conducta. No sé de dónde saqué esa teología equivocada, pero eso es lo que creía.
Ha sido un largo proceso y aún estoy aprendiendo, y a veces los "gremlins" (como les llama Brené Brown) vuelven a aparecer en mi cabeza, pero voy dando pasos.

5 maneras de empezar bien el año nuevo

29.1.18

¡Muy buenas! El mes de Enero ya casi ha volado, pero antes de que se nos escape, quería compartir algo en lo que he estado pensando. ¿Todavía estoy a tiempo de hablar de cómo encarar el año nuevo, verdad? Después de todo, aquí en Galicia estamos en modo hibernación (¡jiji!) y en Argentina todo el mundo sabe que el año empieza en Marzo (¡ja!). Así que me tomo la libertad de traer este tema casi un mes después de las uvas.
Si eres de los que les gusta plantearse objetivos o encarar el año con intencionalidad, te propongo cinco prácticas sencillas para ayudarte a darle profundidad y sentido al nuevo año. No te hablo tanto de hacer una lista de objetivos, metas o buenos propósitos (que no está mal, desde luego), sino más bien de incorporar unas prácticas que te ayuden a elevarte y crecer en cualquier momento que decidas incorporarlas. Es decir, que valen para empezar el 1 de enero o para cualquier momento en el que sientas que necesitas comenzar otra vez o darle al botón de "reset". Como siempre, te hablo desde mi experiencia; desde lo que a mí me ha servido; de lo que he descubierto y aprendido en el Camino. ¡Aquí va!
1. Escoge una palabra guía. Como te contaba, llevo años practicando este ejercicio y lo recomiendo pues me ha ayudado a enfocarme, crecer y encarar mis años con mayor claridad y propósito. Ha marcado el tono de cómo he pasado mis días y -como dice Annie Dillard- "cómo pasamos nuestros días es, por supuesto, cómo pasamos nuestra vida."

One Little Word 2018

5.1.18

¡FELIZ AÑO NUEVO! Un nuevo año y nuevas oportunidades para amar, crecer y servir.
Una antigua canción comienza pidiendo a Dios:
"Enséñanos a contar nuestros días 
y tendremos así un corazón sabio." (Salmo 90:12)  
¿Pero cómo contamos o medimos los días? ¿Cómo medimos el año que se ha ido? ¿Cómo medimos el año que empezamos? ¿Hay forma de medirlo? ¿En mañanas, en tazas de té, en arrugas, en problemas, en logros, en dinero? Llevo desde el 2010 midiendo mis años en palabras. Siendo escritora, me pareció la decisión más lógica. Cada año escojo una palabra que me sirva de guía y es un ejercicio que te super recomiendo.
El 2018 me invita (y te invito) a escoger una nueva palabra, una que me ayude a enfocarme en el énfasis que quiero darle a este 2018. Porque una pequeña palabra puede ser muy poderosa. Dice la Biblia que Dios creó el universo nombrando y diciendo palabras. Así que debe haber algo muy poderosa en ellas. Llevo años practicando este ejercicio y no te puedo explicar todo lo que me aporta. Este es mi noveno año y cada año aprecio aún más todo lo que aprendo con esta simple práctica, y más que nada lo que las palabras me han formado en la persona que soy hoy. Te parecerá una tontería, pero es realmente así. Cada palabra que he escogido me ha moldeado y muchas de ellas (como por ejemplo "home", "rhythm" y "story") han pasado a ser una parte esencial de quién soy hoy. Las llevo conmigo -son parte de mí- aunque el año en cuestión se haya terminado.
Si eres nueva por aquí, el ejercicio es simple: se trata simplemente de escoger una palabra guía, que marque la intencionalidad o énfasis que te gustaría darle al año. El año pasado escribí esto que explica un poco más, aunque en realidad lo vengo practicando desde el 2010.

Pero antes de presentar mi palabra para el 2018, quisiera hacer un repaso de la que elegí para el año que se acaba de marchar.  Mi palabra fue FOCUS, y en general estoy muy contenta con ella y la relación que establecimos a lo largo del año. A nivel profesional, estoy muy conforme: me formé como formadora del método Godly Play, publiqué dos libros, mis dos anteriores fueron traducidos al inglés y el último al holandés y el tercero está a punto de salir en inglés!! He visto logros que estoy segura que no habría visto de no haber escogido esta palabra.
A nivel familiar, nos cambiamos de ciudad, empezamos un nuevo trabajo, hemos viajado y celebrado 20 años de matrimonio, hemos educado a los niños y los hemos acompañado en su desarrollo y cerramos el año mudándonos a la casa propia! Una casita hobbit típica de Galicia; estamos muy contentos de ver concretarse este sueño que hemos tenido durante años y años!! Ya pronto iré mostrando por aquí y por Instragram los progresos, los antes y los después (estamos haciendo algunas reformas!). Super ilusionada con todo este GRAN cambio, agradecida a Dios por su provisión en todo momento y en parte se lo agradezco también a mi pequeña palabra del 2017, pues me ha hecho enfocarme en esta prioridad que teníamos.
A nivel personal,  he sido más consciente de mis necesidades personales, de descanso, sueño, desconexión, cuidado físico y he aprendido a decir "no" con menos culpa...
He estado más atenta, más presente, más consciente de las cosas que tengo que cambiar o que no me gustan... FOCUS me ha guiado todo el año y eso me ha llevado a bloggear menos para escribir más, a ser más intencional en la hospitalidad y en el uso del tiempo, a ser mas agradecida, a leer más y escuchar más podcasts... En fin, no podría pedirle más a "focus".
Así que, para este nuevo año, mi palabra es.....
LESS (menos)
Llevo desde noviembre pensándolo y estoy decidida a que esta sea la palabra para el 2018. Llevo tiempo leyendo y escuchando sobre el minimalismo, Marie Kondo, "decluttering", vivir de manera simple, y me siento muy alineada con todos esos valores.... Así que LESS, o menos. ¿Qué significa esto para mí en la práctica?

Menos espacio. Me he mudado a una casa mas pequeña y necesito decidir a conciencia lo que dejo entrar a la casa y lo que no. Darme cuenta de que se puede vivir con menos y en un espacio más pequeño, ha sido y está siendo todo un aprendizaje muy movilizador.
Menos desorden. Menos cosas, menos desorden. Es pura lógica. Pero también menos posesiones, menos gastos fijos, menos estrés.
Menos ocupaciones. Si la palabra focus me enseñó algo, es que decir "no" muchas veces es bueno y nos ayuda a decir que SI a lo verdaderamente importante. Este año deseo seguir en esa línea. No estar en 50 cosas, evitar el multitasking todo lo posible, reconocer mis limitaciones y decir que sí a lo que realmente se ajusta a mi misión personal, a mi vocación. Y estar en paz con el resto.
Menos blog. Intencionalmente no estaré tanto por aquí pues tengo un par de libros inconclusos que me gustaría terminar este año. Quiero dedicarme a terminar de escribir los libros.
Menos ruido. Más espacio para la espiritualidad y lo que surge a partir del silencio.

Resumiendo:
MENOS ESPACIO = MAS LIBERTAD tangible (financiera) e intangible (qué liberador ha sido desprenderse de cosas materiales a las que nos fuimos aferrando durante años!)
MENOS DESORDEN = MAS MINIMALISMO y ORDEN
MENOS OCUPACIONES = MAS SALUD MENTAL Y PAZ.
MENOS BLOG = MAS LIBROS!
MENOS RUIDO = MAS PROFUNIDAD

Creo que culturalmente tenemos -inconscientemente- la sensación de que la palabra MENOS tiene una connotación negativa. Asociamos menos a la escasez, a la falta, a la necesidad. Durante años nos han bombardeado con el "más" como símbolo de progreso, de alcanzar los sueños, con la idea de felicidad. Sin embargo propongo una vuelta a la alegría con MENOS, al contentamiento, a lo suficiente, a la simpleza y a la gratitud.
¡Porque MENOS ES MAS! ¡Bienvenido 2018!! Bienvenida mi pequeña palabra LESS!!
¡¡Espero que te sirva de inspiración!


p.d.: Si quieres ver mis post anteriores, desde el 2010, puedes hacer click en todos estos enlaces:
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¡Enjoy!

Una invitación a entrar en el misterio

3.12.17

¡Feliz tiempo de ADVIENTO! Tengo el gran honor de haber sido invitada a compartir en el blog Sulness, un espacio que admiro desde su nacimiento, tanto por su contenido como por la calidad humana de las personas que hay detrás. 
Máximo y Paula me han invitado a hablar de uno de mis temas preferidos. Y encaro mi reflexión diciendo que el Adviento es una invitación a peregrinar hacia el misterio.
¿Quieres saber un poco más? Te invito a acompañarme en Sulness.

(PHOTO CREDITS: Chelsea Francis

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